DERECHO PENAL DEL ENEMIGO (CAPÍTULO DOS)

Hacia dónde nos conduce
La venganza como ideología. La concepción de una justicia represiva y vindicativa. La propaganda insistente a favor de la restricción de libertades públicas y derechos fundamentales. La eliminación de las garantías procesales o su relativización. La insensibilidad ante el dolor ajeno y el fomento de actitudes egoístas. La inevitable complicidad de todos detrás del sistema establecido fomentado la cultura del “enemigo”, la xenofobia, y el desprecio hacia lo que es y los que son diferentes. Todo ello no es un discurso moral, pues al bloque de clases dominante la moral –sea la que sea- no le interesa más que como instrumento para el adoctrinamiento de la población. El bloque de clases dominante es amoral.
Se camina indefectiblemente hacia Guantánamo, hacia un tipo de sociedad sometida y temerosa de que alguien sea tachado de “enemigo”. Un lugar en que no hay más normas que las impuestas por los dirigentes y sus servidores, y en donde el Derecho ha desaparecido para una buena parte de la población (véase el trato dispensado a la minorías en cada sociedad, más aún si se considera en términos planetarios). El ciudadano será un ser privilegiado si se le compara con el trato dado al enemigo, pues avanza la convicción de que a nosotros nunca nos ocurrirá esa desgracia de ser un excluido de la sociedad. Se acepta y se aceptará aún más que el trato sea diferente, que el Derecho aplicado a unos y otros no sea el mismo, y que si el enemigo es tratado como una bestia, como una no-persona, se actúe contra él usando todos los medios posibles para reducirlo y derrotarlo, incluyendo la coacción física y, cómo no, también la tortura (leyes en USA aprobando estas prácticas en Guantánamo, que provocaron acaso ligeras protestas sin mayor relevancia).
No es el fascismo, no es ni siquiera el nazismo, es mucho más terrorífico, pues ante el temor de que
¿Cabe la desesperanza? ¿Asumimos la derrota de antemano? ¿Nos plegamos a los dictados del poder establecido? Siempre habrá en todo momento quienes se resistan, y quienes advertirán a los demás sobre los peligros que se ciernen sobre el pensamiento y la vida de millones de seres humanos. Serán catalogados de “enemigos”, padecerán la implacable acción criminal de un Estado con Derecho (Elías Díaz), mientras ellos seguirán tras la meta de un Estado de Derecho. Por eso es loable el cambio de actitud “intelectual” del magistrado Baltasar Garzón, que de aquella terrible y espantosa formulación del “todo es ETA” en el que incluía a la “Izquierda Abertzale” en aplicación del DPE, ha pasado a aceptar los principios del Derecho penal clásico, del Derecho Penal objetivo (en auto dictado recientemente determina que la “izquierda abertzale” no forma parte del “todo es ETA”). Algo es algo.
Un Guantánamo global, que todo el Planeta se rija por los principios de guerra permanente, y sirviéndoles de excusa el “terrorismo” internacional generalizar la concepción del enemigo ampliando el número de movimientos y organizaciones que serán concebidas de tal modo. La “democracia” en los niveles más bajos y anémicos. Una democracia que está siendo atacada constantemente con la existencia de uno y cien Guantánamos.





trujo dijo
Aquí todo va dirigido a que seamos menos libres... El miedo es una forma de quitar libertades... Una población miedosa es más fácilmente manipulable.
El odio se fomenta.... A nadie se le escapa ya que si vemos a un moro con una mochila, todos pensaremos inmediatamente que puede ser un integrista con una bomba.
Guantánamo sigue viva, y NADIE HACE NADA. Los que verdaderamente pueden quitarlo, NO LO QUITAN... Es una vergüenza.
Creo que nos encaminamos a pasos agigantados hacia el mundo descrito en 1982 de G. Orwell. Vigilados continuamente y al que se separe de los ideales marcados...... CÁRCEL Y REPRESIÓN !!!
Muchas veces me da hasta MIEDO !!!!!
Muy interesante. Besitos babosos del caracol _@_ö
muack muack
19 Marzo 2007 | 08:48 AM