SOLSTICIO DE VERANO

Me vais a perdonar, pero hay ciertos días del año que me sale la vena brujilla y el que viene es muy importante, el “solsticio de verano”. Fuera de la costumbre de quemar lo viejo y en este país, siempre se han hecho hogueras de barrio importantes en las que se quemaba lo inservible, hay que aprovechar para hacer otras cosas. No es preceptivo, ni siquiera el no hacerlo implica nada, pero ¿qué sería de la vida sin magia?.
Así ocurrió con el solsticio de invierno, haciendo coincidir la fecha de nacimiento de Jesucristo con esta celebración.
¿Cómo solucionaron el de verano?. Celebrando el nacimiento de San Juan Bautista.
De los santos, conmemoramos su muerte, pero con San Juan fue suficiente justificarlo, y todo el mundo dijo AMEN.
San Agustín : “
Os cuento lo que hago:
Enciendo una vela blanca
Escribo en un papel todo lo malo del año y lo quemo en esa llama , las cenizas, deben tirarse en agua en movimiento (arroyo, río, riachuelo o similar). Como andamos escasos del ensimismamiento de Heráclito...al WC.
En otro papel, apunto lo que espero del Cosmos hasta el solsticio siguiente y lo meto en una cajita con hojas de laurel. A medida que se van cumpliendo, los voy tachando.
Plan casero de minibrujería ¡sí!.
Si alguien tiene la posibilidad ,no sólo encontrar los ingredientes, sino tiempo y ganas de complicarse la vida, dispone de los Grimorios.
Un grimorio es un libro de brujería que contiene formulas para hechizos, amuletos y talismanes. La edición mas frecuente era en octava, porque permitía ocultarlos mas fácilmente. Circulaban versiones cultas y populares, en unos se buscaba conocimientos y poder, en otros éxito, mujeres, dinero, curaciones.... Los grimorios no solo los poseían los brujos, también todo tipo de personas, especialmente clérigos. El grimorio más famoso y el más copiado es, las Clavículas de Salomón o Clavícula Salomonis.
El libro de San Cipriano fue también muy usado. En la edición de 1875 contiene la descripción de 45 talismanes con sus grabados y las formas de utilizar sus propiedades. En general es una mezcla de oraciones invocadoras a Dios, ángeles, santos y practicas de hechicería y brujería. Por su contenido misterioso, la tradición popular decía que echándolo al fuego saltaba de las llamas y al destruirlo por otro procedimiento desaparecía, reapareciendo en otro lugar.
Así que ya sabéis, noche mágica para aprendices de magos o magos consumados que buscan esa chispa que la vida debe tener o de lo contrario estaríamos muertos.










bruxana dijo
Hola Isabel: rebienvenida (ó bienretornada) :))
Ja, ja, ja..., hago el mismo ritual que tú!!! Con una salvedad, yo lo los deseos lo guardo en una caja con dos hojas de laurel enrolladas alrededor de una aguja y atadas con un hilo rojo. Y cuando se cumplen los deseos, ó al año (esto es, tal día como hoy), se rompe la aguja con las hojas alrededor, y a deshacerse de ella.
AL parecer una alternativa al agua es enterrar las cenizas en tierra. En una maceta, vamos, que no es plan irse a la Casa de Campo a ver si el Manzanares lleva agua y, sino, enterrar allí nada.... que está la cosa mu mala.
Una alternativa que tengo es irme de hogueras a Loranca (Fuenlabrada) que el patrón es San Juan y tienen lago (artificial e inaugurado dos veces. Que alguien me explique cómo se inaugura un lago... y dos veces). Pero, no sé, no sé... A mí en esa zona me han pasado cosas muy raras y, encima, conocí a "M" el día de San Juan (luego me han pasado otras cosas ese día), por lo que mejor no tentemos al diablo, que con tanta hoguera igual se viene entre las llamas.
Un beso, guapa:))
23 Junio 2007 | 04:51 PM