LOS REYES VAN A CEUTA Y MELILLA

A éste rey nuestro, le van a matar a disgustos. Mañana, visitará Ceuta y Melilla. Durante estos días, me he mantenido en la atalaya, esperando consecuencias diplomáticas o reacciones bilaterales. No contemplaba la posibilidad de que el viaje se suspendiera, no veía motivo. Ceuta y Melilla son los únicos territorios españoles que el rey Juan Carlos I no ha visitado desde su llegada al Trono en noviembre de 1975. España ejerce su soberanía en Ceuta desde 1580 y en Melilla desde 1496. El malestar, ha ido en aumento, a medida que la fecha se aproxima. Las relaciones entre los Reyes de España y el monarca alauíta, siempre han sido estupendas. Sin ir más lejos, en Julio de 2006, ABC publicaba
Los Reyes de España y Marruecos han almorzado en Casablanca, a iniciativa de Mohamed VI, en un momento satisfactorio de las relaciones entre los dos países, que ambos monarcas han querido impulsar con este nuevo encuentro ,durante un almuerzo que tuvo también mucho de familiar, dados los estrechos vínculos de amistad que unen a las dos Familias Reales y que se remontan al reinado del difunto Hasán II, padre del actual monarca.
Sin embargo, todo era una representación teatral o diplomática. Igual que nosotros reivindicamos el Peñón de Gibraltar, los marroquíes consideran que Ceuta y Melilla al estar en su territorio son suyas. Desconozco si sus pretensiones expansionistas, contemplan además de Perejil, las Islas Canarias, pero puestos a rediseñar el horizonte, cabría la posibilidad de que por proximidad, también las considerasen suyas. El presidente francés, Jacques Chirac, llegó a sugerir a José María Aznar (eso dijo él en su momento) que España entregase a Marruecos; Ceuta, Melilla y todos sus peñones cuando éste le solicitó ayuda para solucionar la crisis de Perejil
Las razones por las que la visita es “incómoda” , son evidentes: no convenía enfadar al Rey de Marruecos, Hassan II primero y después a su hijo Mohamed VI. Nunca se dijo oficialmente, pero era sabido que los sucesivos gobiernos no encontraban una oportunidad para que el Rey diera ese paso. En los últimos años la posición de España respecto al Sahara molestaba, pretendían que España se separara de las decisiones de Naciones Unidas y tuviera una posición más favorable a las tesis de Marruecos, que ve el Sahara, como una provincia más de su país. Las dos legislaturas de Aznar se consideraron muy negativas, pero la llegada del gobierno Zapatero supuso un cambio radical, más acorde con los intereses marroquíes. Tras los atentados de Casablanca en marzo de 2004, el gobierno considera que debe cambiar su política.
José María Aznar estaba convencido de que la mejor manera de defender los intereses españoles en la región era “pegándose” a EE UU, el gobierno de Rodríguez Zapatero considera que es a través del reforzamiento de las relaciones con socios de
La posición del gobierno español fue bien recibida por Marruecos, pero alimentó, los recelos del «Frente Polisario» y de Argelia. Hoy, la posición es ambigüa y se pide un referéndum, en un a país autocrático.
La extrema derecha quiere que el rey abdique, pero jalea su visita a estos enclaves conflictivos ,cuando Aznar ni asomó por ellos. No quiero ponerme conspiranoica, pero espero que se hayan tomado las medidas de seguridad no sólo necesarias sino extremas, para que esta visita transcurra en óptimas condiciones y el Rey vuelva a casa en perfecto estado de salud.











Jose Dominguez Dominguez dijo
Amiga,
Perfecto análisis el que realizas sobre el viaje, las circunstancias que lo rodean y el repaso al pasado próximo pero, para mi gusto y por las razones que ya conoces en mí, demasiado "politicamente correcto".
La "tormenta" era más que previsible: se suman las reivindicaciones históricas de Marruecos; el hecho de que el partido que ganó las últimas elecciones (?) haya sido el nacionalista Istiglal; la decisión del juez Garzón de investigar si Marruecos cometió genocidio en el Sahara a través de altos cargos de su Administración y, siempre en estos casos, el interés del reino Alautina en desviar la atención de su pueblo al objeto de que olviden su realidad interior, aunque sólo sea momentáneamente.
De las dos monarquías por esta vez no diré nada, pero que nadie se asuste, el "tío americano" no permitirá que corra sangre.
Besos.
4 Noviembre 2007 | 08:21 PM