CUANDO ME VAYA A MORIR QUE ME ATIENDA EL DR.MONTES

Como este tema me tiene muy indignada. Cap.II
Tengo un recuerdo muy vivo. En el pueblo donde veraneaba, las tardes calurosas de la siesta se rasgaban con gritos infernales provenientes de tres casas más arriba. Un cáncer de huesos hija ¡pobrecilla lo que está sufriendo! dijo mi abuela.
Desde entonces pensé que la medicina además de curar enfermos estaba para evitar el dolor y el sufrimiento. De hecho, tenemos unidades del dolor para que el paciente no sufra, bien sea por un cáncer o una enfermedad crónica ¿de qué nos sirven?
El Dr. Montes, practicaba cuidados paliativos a pacientes terminales. Los sedaba para que no sufrieran en un tramo de la enfermedad que era irreversible e inhumano mantenerle consciente.
Desde la denuncia anónima y hay que subrayar lo del anonimato porque qué clase de país cursa una denuncia sin firmar que puede ser falsa. Desde la denuncia decía, los enfermos han dejado de recibir estas sedaciones por miedo a las represalias o posibles denuncias. ¿qué carnicería se vive allí desde entonces?
La sentencia es muy clara, no hubo asesinatos. Lamela está desaparecido, Esperanza se justifica y Rajoy? que dijo en su día“Lamela no es ese tipo de persona que toma decisiones sin conocimiento de causa” si resulta que ahora se ha demostrado que sí ¿a qué espera para expulsarlo del partido?.
Detrás de este escalofriante suceso se esconden otros intereses. Mientras en la calle se linchaba a este médico, próximamente se inaugurarán ocho Hospitales públicos en Madrid pero gestionados por empresas privadas. Lo denuncia “Publico” en este enlace.
http://www.publico.es/espana/actualidad/042391/privatizacion/sanidad/leganes/severoochoa
Como ha dicho el doctor Montes (Dr. Muerte o Dr. Menguele) que de las dos formas le han llamado y le siguen llamando es “la mayor agresión que ha recibido la sanidad pública” y no puede quedar impune. El Sr. Lamela, se debe sentar en el banquillo y explicar más cosas, como la diferencia entre medicina compasiva y moralina de baja estofa porque aquí no se ha juzgado sólo una falsa “mala praxis” sino la conveniencia de morir con dolor en la que siempre se esconden flecos morales de sacristía. Ojalá y todos lo que se han manifestado y se siguen manifestando en contra del Dr. Luís Montes, disfruten de una prolongada y dolorosísima enfermedad y como único analgésico tengan de cabecera a un cura entonando salmos.







la-teja-de-vantablao dijo
Buenas noches Isabel.
Te garantizo que actualmente existen sobrados conocimientos médicos farmacológicos y biotecnologías más que suficientes para lograr una dignidad suficiente al mal trance del paso por la enfermedad terminal o no.
Puedo asegurarte que en efecto, esta condenada y tétrica denuncia del Sr Lamela ha calado en la clase médica y ha producido un efecto "protectivo" de inhibición palpable en numerosas situaciones. He vivido el regocijo y la alcahuetería de gente formada en esa universidad los monseñores comentando cocinillas sobre la eutanasia masiva del Severo O. Sé de un elemento que se jacta de haber retirado la sedación a su padre cuando agonizaba para que pudiera ser consciente de su muerte... Existe, existen los medios para no tener que recurrir a la eutanasia activa y aliviar la muerte al tiempo que elevan la calidad de la poca vida que queda.
Te garantizo Isabel que actualmente existiendo sobrados conocimientos médicos farmacológicos y biotecnologías más que suficientes para garantizar una dignidad suficiente se repite cada día el protocolo no escrito de la distanasia en los hospitales en nombre de la cobardía.
Mucho daño ha hecho el Sr Lamela. Que Dios le mantenga despierto en el momento de su muerte para darle tiempo a pedir perdón.
31 Enero 2008 | 03:45 AM