JUEGOS, PERO NO OLÍMPICOS

Fue una temeridad o una provocación muy cara elegir China como sede de los Juegos Olímpicos. Un país que no respeta los derechos humanos y que a pesar del “capitalismo” desaforado para unos cuantos que quieren entrar en el Casino Occidental y llevarse un pleno, es el pueblo llano y los monjes Tibetanos quienes sufren la represión del régimen comunista que no van a desaprovechar el escaparate mundial que se les ofrece como un regalo de los dioses para materializar sus denuncias. Ahora vienen los problemas que se imaginaban controlados o resueltos diplomáticamente; revueltas, protestas y un segundo ante una cámara si hace falta o el relato a un reportero que tampoco desperdiciará la oportunidad de documentarse y ser portavoz del soplo que se le brinde. El gobierno Chino advierte que las manifestaciones deben solicitar permiso cinco días antes de celebrarse, rompió su promesa de unos Juegos Olímpicos sin censura y admitió que el acceso a Internet para los 25 mil periodistas extranjeros, será restringido con páginas censuradas a pesar de que se había garantizado la “libre circulación de información”.
El único representante europeo en la inauguración será Sarkozy porque para eso es un temerario, capaz de enfrentarse a las mismísimas FARC o ir al Chad y traerse de los pelos a la tripulación del arca de Zoé y es que el ego le brilla como a nadie, cuando hace dos días y precisamente por la situación del Tíbet, dijo que no iba a enviar ni a un lanzador de disco y pedía su boicot . M. Teresa Fernández de
A todo esto y si no fuera suficiente, se le suma el aire contaminado que deben respirar los atletas. Alrededor de media docena de componentes del equipo estadounidense de ciclismo aterrizaron en Pekín con máscaras de protección que les cubrían la nariz y la boca . El problema no es sólo de Pekín en Hong Kong, sede de las pruebas ecuestres, se han alcanzado este mes cifras récord de contaminación. Hasta el punto que el COI se está planteando la suspensión de algunas pruebas, ya ha renunciado el plusmarquista mundial de maratón Haile Gebrselassie. "No quiero suicidarme en Pekín", ha dicho el atleta etíope. Además y según informa el diario 'South China Morning Post', publicado por 20 minutos, el Departamento de Seguridad Pública, de quien depende







chavela dijo
La situación de China y el Tibet es dolorosamente complicada, pero no creo que hacer un boikot a las olimpiadas como están pidiendo sea solución, no creo que los deportistas deban pagar por lo errores de los gobiernos...
Besos
7 Agosto 2008 | 12:10 PM