
Ya tenemos constituido el nuevo CGPJ. Cinco años le ha costado al PSOE desatascar las cañerías judiciales que tenía embotadas el PP. Ha sido duro. El PP quería en justicia lo que no había obtenido en las urnas. Bastaron ocho años de derechas para que hasta los transeúntes se dieran cuenta de que la separación de los tres poderes que proclamaba Montesquieu era una filfa en sus manos.
Recordemos. El PP proponía la reforma del art. 159 de la Ley Fundamental para que los miembros del Tribunal Constitucional, que ahora tienen un mandato de nueve años, continuaran en el cargo hasta su jubilación o de modo vitalicio imitando el modelo americano. Además de querer modificar el artículo que marca la obligación de ocupar el puesto por juristas con, al menos 15 años de ejercicio profesional, para subirlo hasta 30 años (sangre fresca) y según él para garantizar la independencia (no lo entiendo). Toda una corte de conservadores y ultracatólicos al servicio de la moral y las buenas costumbres
Lo que ha sido simplemente una vergüenza y un descrédito es el nombramiento de Gemma Gallego, cuya actuación infame en el montaje del ácido bórico fabricada por el laboratorio de la Brunete, bastaba para haberla mantenido en la clandestinidad más absoluta La otra, Concepción Espejel, presidenta de la Audiencia de Guadalajara que no aceptó el informe pericial en el que se descartaban las negligencias en el incendio que causo la muerte de once miembros de un retén, como decía el PP y que llevó al banquillo a técnicos y cargos políticos de la Junta de Castilla la Mancha. Favores muy bien pagados. Este es el giro al centro que abandera Rajoy y que muchos no dudan en creer.
http://www.elplural.com/politica/detail.php?id=24713
servido por isabel61
14 comentarios
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lascosasdepepe dijo
veremos lo que ocurre........ un abrazo.
9 Septiembre 2008 | 07:13 PM