HOMENAJE A COLIN POWELL
Este afroamericano llevaba toda la vida en el ejército. Alcanzó el rango de General de Cuatro Estrellas y tuvo la mala suerte de que Bush se cruzara en su camino nombrándole Secretario de Estado en el año 2000. Le conocimos a raíz de la anécdota con nuestro islote “Perejil” “tomado” por media docena de marroquíes. Semejante afrenta le supuso la llamada de Ana Palacio, no una, sino 40 veces para que mediara en el conflicto que calificó en un primer momento como "esta pequeña isla estúpida". El secretario de Estado estadounidense, no sabía qué tenía que ver Washington en la disputa por una roca del "tamaño de dos campos de fútbol" y que le obligó, a petición de España, a desplegar los recursos diplomáticos de su país ante una "crisis internacional". Desde entonces, Ana Palacio quedó cautivada y ensimismada por este Rambo.
Pasó a las portadas de medio mundo con los preparativos de la guerra de Irak. Un invento neocon que se gestó en un rancho, bajo el lema “petróleo por democracia que nadie ha pedido”. Protagonizó una intervención en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que le catapultó al estrellato cuando aseguró que no existían armas de destrucción masiva en Irak, para posteriormente y supongo que bajo presiones políticas, afirmar que:
Tenemos información de inteligencia que nos ha convencido a nosotros de que están haciendo esas cosas (escondiendo armas), y esperamos en las próximas semanas poder mostrarla al público", dijo Powell durante el discurso que pronunció en Davos, Suiza.
Después, en una importante entrevista concedida a la cadena ABC, el general Colin Powell confesó públicamente que su discurso pronunciado en las Naciones Unidas, en el que denunciaba la presencia de armas de destrucción masiva en Irak, era lamentable y que ello «constituiría una mancha en su expediente». El ya ex Secretario de Estado reconoció que su informe ante el Consejo de Seguridad sólo tenía por objetivo dar credibilidad a las acusaciones de la administración y que los servicios de inteligencia no habían «funcionado bien».
Además, añadió que nunca encontró ningún vínculo entre Irak y los atentados del 11 de septiembre, como tampoco entre Sadam Husein y Osama bin Laden.
«Soy un guerrero reacio a la guerra, pero cuando el Presidente decidió que no era tolerable que ese régimen siguiera violando las resoluciones de
Powell, ha estado toda su vida al lado del Partido Republicano, pero presumo que esa mácula en la conciencia, no le dejaba dormir tranquilo, hasta que la vida le dio una nueva oportunidad para purgar sus errores y la aprovechó sin pensarlo. Inexplicablemente y ante el asombro de toda la cúpula Republicana se sumaba casi en el último momento a la candidatura Demócrata y lloró cuando Obama ganó las elecciones. Desde entonces Colin Powell además de formar parte del nuevo equipo presidencial, duerme como un bebé. FIN.
http://www.voltairenet.org/article127909.html








mamporrero dijo
Siempre pensé que Colin Powell, incluso en los aciagos días de las mentiras sobre Irak (entonces no se sabía que eran mentiras, aunque se sospechara), no tenía el perfil chabacano y estúpido, si no todo lo contrario, no ya de un político norteamericano del partido republicano, si no de cualquier militar, fuera o no estadounidense: Culto, con el gesto casi bondadoso y siempre amable, paciente y educado, o eso parecía, su personalidad, era evidente, oscurecía a la de su chusco jefe cuando los dos coincidían.
Fué un colaborador necesario en aquella mascarada de guerra que costó muchas muertes y eso le va a llenar de mierda, y para siempre, su brillante e inmaculado expediente...
Pero me alegro que, aunque sea a última hora, me confirmara lo que pensé muchas veces de él...:que no era un hombre de Bush, era imposible, y que, seguramente por su disciplinada formación castrense jugó a algo que, ahora, confiesa que no debió jugar....(El único que se mantiene en sus trece sobre aquellas posiciones belicistas contra Irak es Aznar.......y seguramente Acebes, pobres y estúpidos diablos enfermos..).
Ojala, Isabel, lo que dices le sirva para dormir tranquilo, pues son muchas las muertes inocentes que pesan sobre los que estuvieron en aquel tremendo error....
Besazo, guapa..
11 Noviembre 2008 | 10:31 PM