la clonación humana,
la fecundación asistida,
la congelación y destrucción de embriones,
la “píldora del día después” y el uso de células madres embrionarias para la investigación.
“Dignitas personae” actualiza el anterior documento sobre este tema, “Donunm vitae”, de 1987, y otorga al embrión “toda la dignidad propia de la persona”, preparado por la Congregación para la Doctrina de la Fe y presentado hoy por su secretario, el jesuita español Luis Francisco Ladaria Ferrer. El documento señala que el origen de la vida humana tiene su “auténtico contexto en el matrimonio, donde es generada por medio de un acto que expresa amor recíproco entre el hombre y la mujer”. Considera que la Iglesia reconoce el deseo legítimo de un hijo y el sufrimiento de aquellos matrimonios que no los pueden tener, pero ese deseo “no justifica la producción” Propone “alentar, promover y facilitar” las adopciones de huérfanos y estimular las investigaciones para la prevención de la esterilidad.
http://www.elpais.com/solotexto/articulo.html?xref=20081212elpepusoc_7&type=Tes
servido por isabel61
23 comentarios
compártelo
Álex dijo
A mí me parece muy bien que se fomenten las adopciones. Que, efectivamente, puedan adoptar todas las parejas que estén preparadas para asumir esa responsabilidad. También, lógicamente, las parejas del mismo sexo.
No entiendo por qué la sociedad civil (constitucionalmente aconfesional y casi laica en la práctica) se empeña en hacerse eco de las opiniones de un grupo de señores (masculino plural) que pretenden gobernar la vida de los demás. De TODOS los demás.
Todavía estoy esperando alguna condena tan firme y clara como las que apuntas en tu artículo referida a la violencia machista dentro y fuera del matrimonio.
Señores (masculino plural) de la iglesia: ¿qué debe hacer la mujer (femenino singular) cuyo marido la va a matar un día de estos?
Un saludo.
12 Diciembre 2008 | 09:32 PM