HIPÓCRITAS ¡NO!
Y sigo insistiendo. La maldad y el mal ejemplo no se pueden tolerar, la barbarie sexual ahora camuflada como artificio literario por el paladín del consumo de sustancias tóxicas Sáchez Dragó no puede seguir cobrando del erario público porque si lo hace, dirá mucho del partido que le ingresa el sueldo en su cuenta corriente. Tampoco se puede tolerar que Manolo Saco columnista de Público después de- banear- a una mujer que soportó las más que públicas humillaciones machistas escriba dos artículos maldiciendo al alcalde de Valladolid al que ha puesto de vuelta y media sumándose a la fiesta el sinvergüenza ofensor que mantiene allí porque igual comparten la misma opinión en privado. Hay que tener jeta.
Dos casos exactamente iguales salvando distancias. Uno de derechas cuando se calienta o de Oriente cuando se enfría y el otro de izquierdas cuando habla del PP y un fascista cuando se trata de mujeres creyentes que no son de extrema izquierda. Disparates a excluir para dar ejemplo.








theo dijo
No leo a Manolo Saco, la verdad. No me gustan los sectarios, ni siquiera de mi cuerda, jejeje. Por bobita que me pareciera la ex ministra Aído (y bobita por su persona, no por su sexo), cuando oigo declaraciones como la del alcalde de Valladolid, escucho los desvaríos de Dragó o de los tertulianos de Intereconomía o ex abruptos intolerables de ciertas personas de izquierdas, creo que el Ministerio de Igualdad sigue siendo imprescindible en este país de cabreros.
Saludos!
28 Octubre 2010 | 10:21 AM