DE NEGOCIOS HOMÓFOBOS
Bodegas Santa Marina, ubicada a unos 8 kilómetros de Mérida, ha rescindido la celebración de un banquete de boda tras enterarse de que la pareja que se va a casar es gay. El asunto ha saltado esta mañana a la luz pública en las redes sociales. Se trata de una pareja de jóvenes de Mérida, que ha invitado a su boda a 250 personas, y que ha visto trucado el evento cuando todo estaba, aparentemente, cerrado. La Fundación Triángulo, que representa al colectivo gay y lésbico de Extremadura, ha mostrado su indignación por este hecho, ya que lo considera un claro asunto de homofobia.






charlitox dijo
Nada nuevo, Isa. Hace unos años ocurrió lo mismo en Madrid. Un restaurante llamado "La Favorita" cuyos dueños son navarros y del Opus, también se negó a celebrar una boda gay. Yo frecuentaba ese restaurante y nunca volví desde que me enteré de aquello.
Besos
3 Noviembre 2011 | 04:11 PM